¿Qué balance hace de la participación argentina en la SIAL de París y qué señales observa en la demanda internacional de carne vacuna?
Estamos llegando al final de una feria muy concurrida en comparación con otros años. El stand argentino fue uno de los más grandes de la exposición y estuvo acompañado por 30 empresas exportadoras, que también recibieron muchas visitas. Tuvimos compradores de distintos países de Europa y de otras regiones del mundo.
En las conversaciones con los frigoríficos se percibe una demanda firme de carne vacuna, y creo que esa tendencia va a continuar. En líneas generales, el balance es muy positivo, tanto por la participación como por las negociaciones que se están llevando adelante. Ahora tendremos otra cita importante en noviembre, con la SIAL de China.

En los últimos tiempos se revalorizó la proteína animal. ¿Considera que quedaron atrás algunos cuestionamientos sobre las bondades de la carne?
Quiero hacerme eco de unas palabras de Paola Carreño, quien realizó un análisis muy interesante de la feria. Se observa que los stands dedicados a las carnes alternativas, que antes tenían mucha más presencia, ahora aparecen menos. Eso va en línea con lo que planteás sobre la revalorización de la proteína animal.
¿Qué tipo de carne vacuna está demandando actualmente el mercado europeo?
Históricamente, Europa ha sido un mercado de calidad y vemos que esa demanda se mantiene firme. Argentina logró resolver muy bien la integración de la media res, colocando cada corte en los destinos que mejor lo valorizan. Hoy contamos con mercados como Estados Unidos, China e Israel, además de Europa, y eso permite distribuir la producción de manera más eficiente.
En Europa, la demanda se concentra principalmente en cortes de calidad, generalmente enfriados.
Europa está imponiendo nuevas regulaciones comerciales, entre ellas el reglamento contra la deforestación. ¿Qué mensaje le transmite el IPCVA a los productores frente a las dudas que existen sobre el sistema VISEC?
Uno de los objetivos de nuestra participación en esta feria fue seguir trabajando sobre esa regulación. En pocas palabras, si queremos continuar vendiendo carne a Europa, tenemos que cumplir con los requisitos que nos están planteando. De lo contrario, tendremos que buscar otros mercados.
Europa es un destino de alta calidad y valor, y eso termina repercutiendo en el precio que recibe el productor por su hacienda. Durante la feria trabajamos con importadores y autoridades de aplicación. Recibimos a más de 50 importadores en reuniones donde explicamos qué está haciendo Argentina y cómo está trabajando la cadena de valor para responder a esta exigencia.
Les mostramos cómo estamos avanzando para garantizar que puedan comprar animales trazados. Aclaramos que no se trata de una certificación, que no tiene costo y que el productor puede elegir si quiere participar o no. Sin embargo, los frigoríficos que quieran vender en Europa van a necesitar disponer de esos animales trazados.
¿Cómo se responde a quienes cuestionan el sistema y consideran que los productores no deberían adherir?
Entiendo que haya personas en desacuerdo, pero no hay ninguna mano negra detrás de esto. Están involucradas las entidades representativas de la cadena, cada una con sus representantes, y la información siempre estuvo disponible. Se explicó qué se está haciendo y por qué.
El productor puede elegir, pero las decisiones tienen consecuencias. Eso lo terminará resolviendo el mercado, en función de lo que demanden los frigoríficos y de lo que cada productor quiera hacer con su hacienda.
Hay quienes dicen que no hay que inscribirse en VISEC y que no hay que venderle a Europa. Pero también hay que explicarle al productor qué puede pasar con los animales que está produciendo. Si no cumplen con los requisitos, tendrán que buscar otro destino, posiblemente de menor valor.
En noviembre se realizará la SIAL de China. ¿Qué expectativas tiene el IPCVA para esa feria?
Llegamos a noviembre con un escenario particular. Tenemos el tema de las salvaguardias y algunos frigoríficos han quedado fuera de China, lo que no nos permitió utilizar completamente la cuota. También hay cuestiones comerciales y logísticas, como los tiempos de tránsito, que condicionan las operaciones de fin de año.
De todos modos, China sigue siendo un mercado muy importante para Argentina. Este año, con la incorporación de Estados Unidos como destino relevante, disminuyó el peso relativo de China en nuestras exportaciones, pero continúa siendo nuestro principal mercado para determinados tipos de animales y cortes.




