De acuerdo con las estadísticas de la secretaria de Agricultura el peso medio por res faenada es de 240 kilos lo que significa un nivel récord. Esto ayuda a compensar, al menos parcialmente, la caída en la oferta de hacienda para el trabajo en los frigoríficos.
Sin duras se trata una buena noticia que da cuenta de la retención de hacienda en los la recría y el engorde. Los productores están alargando los procesos productivos y eso garantizará más oferta y más pesada más adelante.
La productividad de la ganadería y su rentabilidad son clave para la obtención final de más kilos de carne para el consumo y la exportación.
El camino que se está siguiendo, entendemos que es el correcto y que traerá beneficios en el mediano y largo plazo. Hay que destacar que de acuerdo con lo que indican operadores del negocio también se están reteniendo terneras para hacer futuras madres y que hay interés por la reposición de vientres.
Mientras ese proceso está en marcha, los frigoríficos se encuentran con una caída en la faena significativa que eleva los costos por kilo producido.
Crédito: puntal.com.ar




