José María Roca, directivo del frigorífico Logros analizó la situación del mercado ganadero y lo que está pasando con las industrias, el consumo y las exportaciones de carne vacuna.
Respecto del contexto sectorial, el directivo sostuvo que observa señales mixtas en la producción ganadera global y local. Por un lado, advirtió sobre la reducción de rodeos en distintos países y la alta faena de hembras, un indicador que considera preocupante: “Veo lo mismo que está pasando en el resto del mundo: los rodeos se vienen achicando y eso es un tema serio”.
En materia comercial, destacó el rol clave del consumo doméstico. “La bandera más grande la pongo en el mercado interno. Seguimos teniendo un mercado fuertísimo que convalida precios y busca proteína roja”, aseguró, señalando que el consumo se mantiene en niveles relevantes y sostiene gran parte de la actividad.
Sobre las exportaciones, analizó el reciente anuncio vinculado a Estados Unidos y expresó sorpresa por el contenido del acuerdo. Según indicó, el cupo adicional estaría orientado a recortes magros para industria y no a cortes premium. “No es como esperábamos; están buscando carne magra para mezclar con su producción grasa y fabricar hamburguesas”, explicó.
En relación con China, remarcó la importancia estratégica del mercado asiático, al que Logros exporta desde hace más de una década. “La demanda es firme, los clientes son serios y hoy es un destino fundamental dentro de nuestros negocios”, señaló, agregando que la incorporación de proteína roja en la dieta china sostiene las perspectivas comerciales.
Asimismo, destacó la necesidad de fortalecer la integración de toda la cadena. “La cuota es de Argentina; productores e industria tienen que trabajar juntos. El frigorífico es quien garantiza la inocuidad frente al importador y eso hay que entenderlo”, afirmó, al tiempo que impulsó una mayor comprensión mutua entre el sector primario y la industria.
Entre las medidas que considera necesarias para mejorar la situación sectorial, mencionó la eliminación de las retenciones del 5% a la exportación de carne de novillo y políticas orientadas a aumentar el rodeo, mejorar los índices de destete y producir más kilos por animal. También señaló el impacto de los costos industriales, especialmente energía y salarios, y advirtió que la menor oferta de hacienda puede generar tensiones en el negocio frigorífico.
“Acá no se salva uno solo; nos salvamos todos juntos”, sintetizó, al destacar que el desafío pasa por aumentar la producción y aprovechar el potencial productivo del país mediante tecnología, integración y una visión de largo plazo.
Riego, eficiencia productiva y visión ambiental: la estrategia de Logros para fortalecer la ganadería y repensar el negocio cárnico
El frigorífico Logros avanza en una estrategia integral que combina innovación tecnológica, eficiencia productiva y sustentabilidad ambiental, con el objetivo de fortalecer la producción ganadera y asegurar el abastecimiento de materia prima. José María Roca explicó que la empresa inició hace aproximadamente cinco años un proyecto de agricultura bajo riego vinculado directamente al engorde de hacienda
“La idea es mejorar producción y ser más eficientes en una zona donde tenemos mucha agua abajo”, señaló, destacando que el desarrollo se apoyó en estudios hidrogeológicos para garantizar la sustentabilidad del recurso hídrico. El sistema elegido fue el riego por goteo subterráneo, tecnología que conoció en Israel y que permite una alta precisión en el uso del agua. “Le estoy poniendo el agua en la raíz, donde la toma la planta; esto es eficiencia pura”, resumió.
Actualmente cuentan con unas 120 hectáreas bajo riego dentro de un establecimiento cuya base productiva es el feedlot que abastece al frigorífico. Allí mantienen alrededor de 8.000 cabezas encerradas y utilizan la agricultura como herramienta clave para asegurar fibra y granos destinados al engorde. El salto productivo fue significativo: mientras en secano obtenían entre 20 y 22 toneladas de materia verde por hectárea, con riego lograron entre 55 y 60 toneladas de maíz picado, complementadas con sorgo forrajero y cultivos de servicio como avena y vicia.
“El cambio en la producción de fibra fue enorme; pasamos de cosechar 20 a casi 90 toneladas anuales entre los distintos cultivos, y la inversión se paga en un año”, afirmó. Además, destacó que el sistema permite estabilidad frente a la variabilidad climática: “El año pasado nos salvó la avena y la vicia cuando el maíz de segunda fue afectado por la chicharrita”.
La estrategia incluye avanzar hacia pasturas bajo riego, con el objetivo de incorporar alfalfa y seguir mejorando la eficiencia del sistema. Según Roca, la integración agrícola-ganadera permite garantizar el abastecimiento del feedlot, que consume alrededor de 1.200 toneladas mensuales de maíz.
En paralelo, la empresa desarrolla iniciativas vinculadas a la sostenibilidad ambiental y la medición del impacto de la producción ganadera. Logros fue la primera planta del país —y la cuarta a nivel mundial— en determinar la huella de carbono del ciclo de vida de la carne, trabajo realizado junto a INTA e INTI.
“El desafío vino porque clientes europeos nos pedían acciones concretas en materia ambiental. Querían saber qué estábamos haciendo”, explicó. Los resultados mostraron valores de emisiones significativamente menores a los parámetros internacionales que se tomaban como referencia. “Si usted cuida el agua del efluente, ¿cómo no va a cuidar la carne?”, recordó que le dijo un auditor chino al observar las prácticas ambientales del establecimiento. Para Roca, la discusión ambiental requiere una mirada integral: “Muchos cálculos no contemplan el secuestro de carbono del bosque nativo o del pasto que el animal no consume, y eso cambia completamente el análisis”.
Crédito: Frigorífico Logros




