“La carne vacuna tocó un piso y la de cerdo yo veo que ya tocó un techo”. Con esa definición, hecha al noticiero de Canal Rural, Dante Cerino, titular de la Asociación de Frigoríficos e Industriales de la Carne (AFIC), describió el escenario que atraviesan las dos principales carnes rojas que compiten en el mercado argentino.
Para Cerino, después de los movimientos de los últimos meses, los valores de ambas carnes tenderán a estabilizarse y se abrirá una disputa por el consumo entre la carne vacuna y la porcina. “Creo que va a quedar estabilizado y, posiblemente, la carne porcina va a tener que buscar alguna salida adicional al consumo interno. A la exportación, básicamente, empezar a explorar ese mercado”, señaló.
El dirigente consideró que la búsqueda de mercados externos para el cerdo no será sencilla. “El cerdo se produce barato en el mundo, el ganado vacuno no. El cerdo no requiere la característica que necesita el ganado vacuno en clima, en territorio, entonces por ahí es difícil llegar”, explicó.
Sin embargo, Cerino sostuvo que existen oportunidades que la cadena porcina debería comenzar a aprovechar. “Hay nichos de mercado que hay que empezar a explotar y seguramente ahí va a jugar mucho la eficiencia que tenga tanto el proceso productivo como el proceso de la industria frigorífica”, indicó.
La evolución de los precios también aparece como una preocupación para la industria frigorífica vacuna de cara a los próximos meses. Cerino evitó hacer pronósticos sobre el valor del ganado, aunque reconoció que algunos analistas prevén una recomposición hacia fin de año.
“Es muy difícil hacer pronósticos. Algunos analistas están previendo un incremento para fin de año, que, en definitiva, se da todos los años”, afirmó. A su entender, si se toma como referencia la situación de febrero y marzo, el precio del ganado debería al menos acompañar la inflación para sostener la rentabilidad de los productores.
“Sin ternero y sin ganado gordo, nuestra industria no funciona. Si esa parte de la industria no está rentable, se complica también la nuestra”, advirtió el titular de AFIC, marcando la interdependencia que existe entre la producción primaria y la industria frigorífica.
El escenario que plantea Cerino es, entonces, de competencia entre las dos carnes rojas por un consumo interno que tiene límites, mientras la cadena porcina necesita encontrar nuevos destinos para crecer y la vacuna espera una recomposición del precio del ganado que permita mantener en equilibrio a todos los eslabones.
Crédito: Canal Rural




