La inflación de agosto fue de 1,7%, pero los precios de la carne vacuna en los principales centros urbanos tuvieron una leve variación negativa de -0,3%. En definitiva, el producto colaboró con el gobierno para seguir apuntalando el control de la inflación.
Es el quinto mes consecutivo en que la carne vacuna no tiene incidencia en la construcción del Índice de Precios al Consumidor.

Esos datos surgen del informe mensual de los precios de las carnes que elabora el IPCVA y que toma en consideración las ventas en carnicerías y supermercados en los principales centros urbanos en los que se encuentra casi el 40% de la población nacional.
Cabe destacar que en el acumulado de los últimos 12 meses la carne vacuna registra una suba que supera el 50%, mientras que los precios del pollo y la carne porcina casi empatan a la inflación.
Esta relación de precios, y la creciente participación en el negocio de los exportadores de carne vacuna está derivando consumo al cerdo y al pollo que ofrecen proteína animal de gran calidad a precios más competitivos.
Crédito: IPCVA




