Las exportaciones de carne vacuna de marzo alcanzaron las 61.600 toneladas peso producto, equivalentes a unas 72.000 toneladas res con hueso (dato aún sujeto a ajustes menores por el cómputo de huesos).
El volumen exportado subió cerca de 20%, mientras que el valor lo hizo en torno al 29%. En la comparación interanual, contra marzo de 2025, el volumen creció 16%, pero el dato más relevante fue el salto del 57% en valor, impulsado por un aumento del 35% en el precio promedio por tonelada.
Con menor oferta de hacienda disponible, lo que se refleja en una caída de 10% interanual en la faena en el primer trimestre, el consumo de carne se cayó a 44 kilos por animal contra los 50 que hizo el primer trimestre del año pasado. La baja fue de 12%.
En cuanto a la participación de los diferentes mercados, China significó el 50% del total y creció fuerte Estados Unidos a donde se destinó otro 20%.
También se consolidan otros destinos relevantes como la Unión Europea e Israel, que junto con EE.UU. completan el núcleo de la demanda para la carne argentina.
El trasfondo de este escenario es un mercado mundial firme, que necesita carne. La demanda supera a la oferta y por eso los valores de la carne siguen en buenos niveles, negocio que no es aprovechando por la industria frigorífica como se debería debido a los problemas de competitividad que tiene el sector.




